lunes, 20 de mayo de 2013

liftoff!

Cuando era muy niña, Lupita se subió a una escalera y pintó en el techo de su cuarto una luna,  redonda como una pizza. Se rompió una pierna en la caída, pero cada noche de ese verano se durmió mirando a su luna de queso.



Hoy, veinticinco años después, no puede evitar que el sonido de la cuenta atrás en el intercomunicador la lleve de vuelta hasta aquel verano, mientras el rumor sordo de los motores va creciendo y el momento del despegue se acerca, por fin.

lunes, 13 de mayo de 2013

Humbert...

Lupita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lu-pi-ta: la punta de la lengua viaja desde el borde del paladar para, después de la húmeda explosión de los labios, llegar hasta el borde de los dientes. Lu. Pi. Ta.



Era Lu por la mañana, de pie con su metro y medio y en calcetines. Era Lupe con los leggins puestos, Lulu en clase y Guadalupe cuando firmaba. Pero entre mis brazos no, entre mis brazos fue siempre Lupita...

lunes, 6 de mayo de 2013

menos mal que Holly...

Los domingos son para Lupita una enfermedad que cursa con dolor y en silencio.

Dicen, pero seguramente es mentira, que los esquimales distinguen docenas de matices en el blanco, y que tienen una palabra para cada uno de ellos. También ella encuentra cien matices en el tedio, en especial los domingos, pero nombrarlos le duele más de lo que quiere soportar.

Deja que las horas transcurran, hojea libros ya leídos, pasea por la casa, busca viejas fotografías: se descubre más joven, de negro riguroso y con muñequeras anchas para ocultar las cicatrices. Hace tanto tiempo...



Cae la noche. Una copa de vino blanco muy frío y, en el DVD, Desayuno con diamantes. Como cada domingo. Y menos mal que, cada domingo, Holly...

lunes, 29 de abril de 2013

la espuma eléctrica

A Lupita le gusta pasear descalza por su cabeza, refrescarse los pies y las ideas.


Lupita guarda en un baúl su colección de piedras lunares y un par de deportivas rojas, por si un día tiene que volver a Oz.

Guarda también su paraguas de equilibrista, y un robot enamorado que le regala cada mañana un poema binario, por fax.

lunes, 22 de abril de 2013

después

Mira el cielo. Amanece. Hace tanto tiempo que no duerme una noche entera del tirón, que esta mañana le duele todo el cuerpo. Le apetece fumar un cigarrillo tanto como le apetece respirar, pero hace ya mucho que dejó el tabaco y los dedos, de manera inconsciente, buscan algo que hacer.

Se acaricia los pálidos verdugones que le marcan el costado: le duelen siempre que amenaza lluvia. Sonríe y piensa en viejos militares cascarrabias quejándose de sus cicatrices. Cada uno sus batallas, se dice en voz baja.



Piensa también que está bien ya, que lo que tenía que terminar terminó por fin y a partir de ahora le toca vivir a ella. Tiene todo el día por delante... el primero de muchos.

lunes, 15 de abril de 2013

paciente cero



Te conozco desde antes de conocerte. Desde mucho antes de soñarte.

Te recuerdo desde siempre. Mi carne en llamas te recuerda también.

Mira mi sangre. Mira mi fiebre.




lunes, 8 de abril de 2013

60 segundos

En un minuto caben doce, quince parpadeos, quizá, y cabe también una vida entera, Lupita;  la primera vez que leíste a Asimov y tu primer beso en los labios en ese parque, bajo ese cielo; las aventuras de Los Siete Secretos, el sabor de los primeros cigarrillos mentolados. Sesenta segundos para recordar esa copa de vino y el dolor que vino después, el ruido de la lluvia en la ventana del dormitorio, el olor de su piel húmeda. Y el miedo: el cielo rojo, las imágenes en televisión de los primeros trípodes arrasando la ciudad.


Doce, quince parpadeos, un minuto. Sesenta segundos es lo que tarda una máquina marciana en desangrar un cuerpo humano; patalear como un conejo mientras  el aguijón penetra desde la nuca espalda abajo y la vida se va, gota a gota... una vida entera en un minuto...

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En la prehistoria publiqué algunos guiones y muchos articulillos sobre tebeos. Recientemente se ha publicado un libro sobre Alan Moore, un álbum para el mercado francés (Las arenas del tiempo) y el cuento gótico Un Tesoro. Próximamente, más...

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